La ley fue implementada por primera vez en Argentina

Ya se aplicó, por primera vez, la Ley Justina, que dispone que todas las personas son donantes de órganos, salvo que se indique lo contrario. Ocurrió en la provincia de Río Negro, sin embargo, la familia del joven donante se opuso al trasplante.

Se conoció que finalmente se reglamentó la norma, impulsada por los padres de una nena de 12 años, que murió esperando un trasplante de corazón. A través de esta nueva medida, todos son donantes de órganos tras su muerte, si es que no se dejó una constancia afirmando el rechazo a la donación por parte de la persona, en vida.